
El tiroteo de connecticut ha hecho que algunas escuelas del país re-examinen sus precauciones de seguridad.
El Gobernador Rick Perry propuso que los maestros y administradores, con una formación adecuada, podrían portar armas en el campus.
Esa política ya se ha establecido en una ciudad de texas, en donde los alumnos dicen que se sienten más seguros.